La primera cosa de la que voy a hablar, aunque haya pasado hace bastante tiempo ya, son TORNADOS. Sí sí, como lo oyen, mi primera (y espero que última) experiencia con ellos.
Vamos a empezar por el miércoles de esa semana. Llovió todo el día, sin parar, con rayos, truenos, relámpagos, etc. En el colegio algunos alumnos estaban hasta asustados de lo fuerte que estaba siendo la tormenta. Pero eso no era lo peor! Estaban diciendo en las noticias y demás que el viernes iba a ser aún muchísimo peor, y peor que aquello tenía que ser algo muy, muy malo. Total, que llega el viernes y ole, salimos todos antes del colegio por alerta de tornados. Pero yo no estaba asustada la verdad, hasta que, de camino a casa con mis dos hermanas de acogida, me llama mi madre de acogida diciendo que, nada más llegar a casa, teníamos que hacer las maletas y coger comida y agua, porque nos íbamos a una casa vieja que tenían ellos con sótano, para poder estar a salvo de los tornados. Tan fuerte iba a ser? Ahí si que me empecé a asustar jajajaja. Total, que llegamos a casa corriendo a hacer lo que nos había dicho ella. En 5 minutos ya lo teníamos todo listo para irnos al sótano.


Cuando llegamos a la casa estuvimos sentados en la cocina, jugando a juegos de mesa y comiendo, esperando a que dijeran que los de nuestra zona nos teníamos que refugiar. Cuando la dieron nos sorprendimos mucho, porque mirábamos hacia afuera y no veíamos ni lluvia, ni viento, ni nada, un día normal. Pero yo como no tenía ni idea de como iba la cosa, salí corriendo al sótano con mi hermana pequeña de acogida y mi madre, mientras mi hermana mayor y mi padre de acogida se quedaban arriba observando (mi hermano de acogida estaba en el sótano de un amigo).
El caso, pasaron 5 minutos, 10, 20, 30, 40... y NADA. Se paso la alerta y no paso nada!! Afortunadamente no nos tocó ninguno, aunque me hubiera gustado ver! De lejos, claro. Aunque fue una buena experiencia :)
Hasta pronto Tenerife!