sábado, 6 de agosto de 2011

I love Barbie's

Cuando empezé este blog tenía claro que no iba a redactar día a día lo que me pasara, solo las cosas importantes y que merecían ser contadas. Bueno, yo creo que todas y cada una de las cosas que me pasaron ayer merecen ser contadas, que día más movidito! Después de tomarme el BLT's ese del que ya les hablé, mi familia me llevo a una fábrica de whisky llamada Makers Mark, que por lo visto era mundialmente conocido. Yo la verdad en mi vida había oído hablar de él, pero bueno... nunca está de más conocer cosas nuevas. El caso, de la casa a la fábrica esa era 1h y media en coche, y como suele pasarme, me mareé. Entre las curvitas y el BLT's pensé que iba a echarla ahí mismo. Cuando llegamos ahí nos metieron en una sala que se llamaba destiladera o algo así, donde dejaban reposar el alcohol y de ahí lo embotellaban, un rollo raro. A lo que voy, yo seguía un tanto mareada, y encima ahí dentro apestaba a whisky y la calefacción estaba a unos 40º para mantenerlo, QUE ASSSSSCO. Menos mal que el tour terminó rapidito y que ya se me empezaba a pasar el mareo.

Nuestra siguiente parada fue casa de.. Mama Jean! Ella es la abuela de la familia, es más buena! jajaja. Es una fanática de Elvis y de las Barbie's. Sí, leyeron bien, una abuela fanática de las Barbie's. Tenía dos muebles con puertas de cristal LLENOS de ellas. La Barbie novia, la Barbie mexicana, la Barbie noruega, la Barbie universitaria, la del 2000 aniversario, la nadadora, tenista, y como no, un Ken de Elvis... qué digo uno, tenía como cuatro! En fin, que estuvimos un rato en su casa, me dormí una siesta de dos horas y nos fuimos a cenar a Wendy's, como siempre a las 5.30. 



Después de cenar cogimos carretera y nos dirigimos a un teatro al aire libre, que iban a representar el Mago de Oz. En el cielo había unas nubes sospechosas, pero me dijo mi madre que sí empezaba a llover lo pasarían a un teatro cerrado, pero no, no lo hicieron. A las 8.30, que era cuando debía empezar la obra, empezó a caer un palo de agua. Afortunadamente, nuestra fila de asientos era la única que tenía techo. Nos dijeron que tendríamos que esperar a que parara la lluvia. Así que estuvimos esperando una hora, dos horas, tres horas... hasta que parase. Sí, la obra empezó tres horas después de la prevista. Pero sinceramente, mereció la pena, estuvo impresionante! Me gustó muchísimo la verdad. Aunque me cueste decirlo, mereció la pena esperar. 



Hasta pronto Tenerife!

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